Y no la dejan trabajar !!!

una vez mas pareciera que los únicos derechos a respetar son los de los hijos de "la cultura de la vagancia prebendaria", como diría Bonanata...

Tiene un hijo en el Garrahan y los piqueteros no la dejan trabajar


 
Marcela es protagonista de una lamentable historia. Es cafetera, trabaja en Plaza de Mayo y su pequeño padece de leucemia. Cómo se vive a merced de activistas

copyright infobae 28/08/05

Una cafetera que trabaja en la Plaza de Mayo pidió que "se vayan ya" los piqueteros que acampan allí desde el martes al sostener que sus ventas cayeron "más del doble". Al tiempo que lamentó los constantes paros en el Hospital de Pediatría "Juan P. Garrahan", donde está internado su hijo, víctima de una leucemia.
Desde hace un año y dos meses, Marcela llega "religiosamente" a las 6 de la mañana hasta la Plaza para vender café con su carrito, y permanece allí hasta las 22.

Luego se dirige a su casa, a pocas cuadras, en la avenida Rivadavia. Después de comer algo rápido, viaja hasta el barrio porteño de Parque Patricios, al Hospital Garrahan, adonde está internado "Pepe", su hijo de 9 años, quien padece una leucemia linfática diagnosticada hace cuatro años.

"Estoy con él hasta las 3 de la mañana, vuelvo a mi casa y duermo apenas dos horas. Así he estado en los últimos 20 días", le cuenta a DyN la mujer, que lleva con orgullo sus 40 y pico de años y el trabajo que eligió para ganarse el sustento diario.

"Lo que hago yo es decente. Laburo hay. Prefiero esto y no cortar las calles. No me importa que los piqueteros se enojen conmigo, pero yo soy así, digo lo que pienso", dice Marcela, a quien la presencia de los desocupados en la Plaza perjudica notoriamente en términos económicos.

Según admite, "vendo un cuarto menos de lo que hago diariamente", justo en un momento "en el que tendría que vender el doble".

"Los únicos que me compran son los del Partido Obrero y de la C...", asegura, sin poder precisar la sigla de la Corriente Clasista y Combativa.

Marcela lamenta el deterioro que sufre el lugar por la protesta. "Rompen los bancos y los trasladan hasta las carpas. Hacen pis en los árboles, hasta las mujeres. Esto no es bueno para nadie", critica.

Para colmo, tiene que sufrir las consecuencias de las repetidas protestas que realizan los trabajadores no médicos del Hospital Garrahan, donde en el primer piso, sector naranja, está internado su hijo.

De todos maneras, rescata que el presidente de la Fundación Garrahan, Fernando Matera, la ayudó. "Se ha portado muy bien conmigo y me dan todos los medicamentos".

Claro está que con sus magros ingresos, que no revela, es imposible afrontarlos. Sin embargo, dice no perder la fe para ir cada mañana a la Plaza, a las 6, "con las mismas ganas de siempre".

 

Una página que desea reflejar el sentimiento por el querido Parque Patricios