Clarín.com
DOMINGO
01 ABR 2007
LA DEMOLICION FINALIZARA ENTRE FINES DE SETIEMBRE Y MEDIADOS DE OCTUBRE
Media cárcel de Caseros ya se transformó en escombros
Marcelo Dettoni
A mitad de camino. Así está la tantas veces postergada demolición de la cárcel de Caseros. Los 75 operarios, entre contratistas y militares, que trabajan a pico y pala para tirar abajo la mole, llegaron al piso 10 en busca de la base. Creen que entre fines de setiembre y mediados de octubre no quedarán huellas del complejo que abrió la dictadura.
Los obreros deben moverse con cuidado porque si bien el proyecto original de demolerla mediante una implosión terminó frustrado por amparos legales (argumentaron que podía afectar a los hospitales Garrahan y Udaondo), ya se habían perforado las columnas para colocar los explosivos. Y entonces los riesgos de derrumbes existen, aunque ahora están trabajando en forma manual.
Los escombros son arrojados por los huecos de los ascensores, en un procedimiento que en el Batallón de Ingenieros 601 bautizaron "caramelera". De allí son retirados en camiones y llevados a Núñez, donde se está levantando un parque.
El ritmo de trabajo, en el que se utilizan taladros neumáticos y mini cargadoras con palas y martillos de demolición, implica tirar abajo una planta y media por mes. Obreros y soldados avanzan para alegría de los vecinos, que verán revalorizada esta zona de Parque Patricios, en la que los funcionarios prometieron levantar una escuela, un centro cultural, viviendas, oficinas y espacios verdes en los 64 mil metros cuadrados disponibles. El proyecto se puso en marcha el 15 de agosto de 2006 tras un convenio entre el Gobierno porteño y el Ejército, que recibirá un pago de $ 7 millones por el trabajo.
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