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EN EL INSTITUTO
BERNASCONI Piden instrumentos
para una escuela de música
ESTUDIAN GRATIS 300 CHICOS
Adriana Santagati. .
asantagati@clarin.com
Son pasadas las cinco y el Instituto
Bernasconi ya se vació de alumnos. Sin
embargo, desde los plantas superiores
llega el sonido de un violín y un piano.
En el tercer piso del enorme edificio de
Parque Patricios funciona una escuela de
música gratuita para chicos de cinco a 14
años, la única de una escuela pública con
acceso directo al conservatorio. Pero a
esos pequeños músicos cada vez les resulta
más difícil seguir desarrollando sus
potencialidades porque les faltan
instrumentos.
El material de la escuela está muy
deteriorado, ya que sus 300 alumnos pueden
llevárselo a sus casas para practicar.
"Eso es muy importante porque hoy nos
resulta casi imposible comprarles un
instrumento a nuestros hijos", explica
Carlos Kanerva, papá de cuatro estudiantes
y presidente de la comisión de padres.
Para lograr reponer la planta de
instrumentos, los papás se reunieron con
la secretaria de Educación porteña, Roxana
Perazza. "Uno de sus asesores nos comunicó
que el presupuesto para reponer todo es de
500.000 pesos, que no los tienen. Nos
ofreció comprar algo con la caja chica, no
más de 1.000 pesos. Queremos saber cómo se
hizo ese presupuesto, porque no se
necesitan todos instrumentos nuevos. Se
pueden arreglar algunos y comprar otros
usados", agregó Patricia Danishewsky,
también de la comisión. Fuentes de
Educación aseguraron que "la secretaria
puso a una asesora a trabajar en el tema,
que está en estudio y trataremos de
solucionar de a poco".
La escuela fue creada en 1946 por Athos
Palma, entonces supervisor general de
Música del Consejo Nacional de Educación.
En ella se dan clases de casi 20
instrumentos, como piano, guitarra, flauta
dulce, fagot, violín y saxofón. Sus
egresados pueden ingresar directamente a
los conservatorios Esnaola o De Falla.
Según su director, Jorge Roel, las
necesidades son urgentes. "Por el estado
de instrumentos los chicos se forman con
limitaciones y se encuentran en
inferioridad de condiciones cuando salen.
Pedimos al Gobierno, a las empresas y a
las entidades que se solidaricen, porque
para reparar todo necesitamos 50.000
dólares. Y la escuela se financia con los
mismos subsidios que cualquier otra aunque
sus gastos de mantenimiento son mayores",
sostuvo el docente. En total necesitan
reparar o reponer unos 90 instrumentos,
por ejemplo diez violines, diez
violonchelos, nueve pianos, cuatro
guitarras, 14 flautas dulces, tres oboes y
seis saxos.
Para los chicos, la cuestión forma parte
nada más y nada menos que de sus sueños.
"Quiero ingresar al conservatorio y
dedicarme a esto. Así resulta difícil
estudiar porque tenemos que prestarnos el
instrumento entre nosotros", dijo
Florencia Otranto (13), que toca el oboe.
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